El pasado día 14 de Diciembre tuvo lugar en el CMU Santa María de Europa la cuarta y última jornada del ciclo de conferencias políticas de cara a las elecciones del próximo 20 de Diciembre. Con motivo de ésta pudimos contar con Juan Soler que fue desde 2011 hasta las últimas elecciones locales edil de Getafe por parte del PP. Con motivo de su presencia tuve la inmensa suerte de estar con ella unos minutos y hacerle unas preguntas para El Vigia, la revista digital del colegio.
Pregunta: ¿Monarquía o república?
Respuesta: Monarquía.
P: ¿Rojigualda o tricolor?
R: Rojigualda, evidentemente.
P: ¿Tauromaquia?
R: Si.
P: ¿Aborto?
R: No.
P: ¿Estado laico o aconfesional?
R: Estado laico, bueno vamos a ver. Estado aconfesional.
P: ¿Renta básica?
R: No.
P: Hace cinco años, si no me equivoco ustedes invistieron en Euskadi a un partido que no había tenido el mayor número de votos. Ahora y parece que con miedo a que ganen las elecciones pero sin una mayoría amplia respecto al resto de partidos de izquierdas han planteado un discurso que ha llevado a generar el término “pacto de perdedores”. ¿Qué diferencia habría entre el pacto que llevo a Patxi López ha ser lehendakari y el hipotético entre los partidos que no ganasen las elecciones el día 20? Y ¿qué ha hecho al PP cambiar de opinión respecto a ese “pacto de perdedores”?
R: Pues que normalmente los tres partidos que pueden ser los componentes de ese pacto no tienen nada que ver entre ellos. Es decir yo no encuentro la posibilidad de concertar el programa de Ciudadanos con el de PODEMOS lo que haría que ese pacto fuera exclusivamente de poder y no un pacto en el que hubiera un programa de gobierno que ayudará a mejorar las cosas que pasan hoy en día en España. Y sin embargo el pacto que nosotros tuvimos con el PSOE para darles el gobierno en Euskadi si permitía la confluencia de dos programas de gobierno parecidos.
P: Reforma 2011 del voto rogado. ¿La consideran acertada? ¿Por qué motivo se produjo?
R: Se hizo fundamentalmente porque por ejemplo en unas elecciones gallegas los sacos de centenares, miles de votos estuvieron en Venezuela retenidos durante semanas y fueron los que decidieron las elecciones y no había garantía alguna de que los votos que se habían recogido fueran los que habían emitido las personas que habían votado en este caso en Venezuela. Por lo que se ha hecho con ese voto es darle unas garantías para que no se sospeche que haya una manipulación como en aquella ocasión.
P: Podemos ver como todos los partidos por estas fechas han elaborado sus carteles electorales que podemos ver por las distintas calles de las ciudades españolas. Cabe destacar como todos los partidos enfocan a su candidato a ganar las elecciones. Sin embargo, el PP muestra al actual presidente del gobierno y a su vez a la vicepresidenta. Esto lleva a muchos a pensar en que Soraya puede ser la próxima presidenta del gobierno en lo que llama la prensa “Operación menina” en caso de que algún partido apoyase al PP con la condición de que Mariano no siguiera al frente del gobierno. ¿Qué está pasando? Y ¿Cuánto de verdad hay en eso?
R: No. No. No. Es todo una ficción periodística puesto que el número 2 del PP en Madrid siempre ha sido considerado como un número 1 provincial. Rato tenía carteles cuando era número 2 de Aznar, Verstrynge tenía carteles cuando era segundo de Fraga. Por lo que creo que el número dos del PP siempre se ha utilizado como marca de Madrid para distinguirlo y que tuviera una especie de cabeza de lista madrileña y siempre ha sido así puesto que puedes comprobarlo.
P: Albert Rivera
R: Listo.
P: Pablo Iglesias
R: -tras un rato pensando- No me inspira confianza.
P: Pedro Sánchez
R: -sin dudarlo- Lo contrario a Albert Rivera.
P: Mariano Rajoy
R: Experto.
P: Soraya
R: Me cae bien, la conozco mucho porque cuando era asesora de Mariano cuando él era ministro yo era director general de FAES y pidió que hiciera una serie de seminarios y utilizó FAES para armarse técnicamente y de conocimiento específico y le conozco desde entonces. Una mujer que tiene presente y futuro.
P: Juan Soler
R: Liberal demócrata demasiado normal.











